Santa Brígida de Irlanda es una Santa que vivió probablemente entre los años 450 y 525. Nació en la ciudad de Faughart, al norte de Irlanda (de ahí su nombre), y según la tradición desde edad temprana se consagró a Dios y después recibió el velo de las vírgenes de mano de San Melo.
Después Brígida junto con las demás vírgenes consagradas permanecieron en la ciudad de Meatr haciendo muchos milagros, se cuenta que curó a un extranjero por nombre Marcos, a dos leprosos, dos mudos y dos ciegos.
Santa Brígida fundó un convento en la ciudad de Kildare en su país natal, en el cuál adoptó la regla de San Cesáreo y la misma se retomó por varios conventos de Irlanda.
Se venera, por muchas religiosas, como madre espiritual. Falleció en Kildare y fue enterrada en Downpatrick junto a San Patricio y Santa Columba.

Aquí les dejamos una oración del día:
Padre que estás en los cielos,
al levantarme, quiero darte gracias por
un nuevo día del mes que nos das y por todas
las bendiciones que me has dado. También
te doy gracias por las pruebas que para levantarme;
haz puesto en mi camino, por los momentos
tan difíciles por los que pude salir adelante,
porque de todas las pruebas aprendí algo bueno.
Te doy gracias porque venciste todas las
tentaciones y así nos volviste vencedores.
Tu vida y tu palabra me fortalecen y me animan para levantarme.
Yo quiero convertirme en este día,
en fuente de bendición para los que me rodean,
quiero que me tomes y que a través de mi,
muchos puedan encontrarse contigo,
brindar paz y alegría,
que hoy pueda ser un instrumento eficaz de tu amor,
derramándose en los que me has confiado,
para que puedan alcanzar la paz y la tranquilidad que necesitan.
Formar en mí una mente y corazón agradecidos.
Amén.